La Valeriana

Conocemos vulgarmente como Valeriana a una planta herbácea vivaz, de uso medicinal, de la que se conocen cerca de 200 variedades. Está registrada científicamente como Valeriana officinalis, y pertenece a la familia Valerianaceae

Entre sus propiedades más importantes están las de ser sedante, analgésica, calmante nervioso y relajante muscular. Ya se la utilizaba con esos fines en Roma y en la Grecia clásica. Es originaria de Europa y Asia, y actualmente está distribuida por todas las zonas tropicales, subtropicales y templadas del planeta. 

Se la cultiva como anual mediante la división de los rizomas y como bianual sembrando sus semillas (a fines de invierno, a resguardo para prevenir heladas, para poder trasplantarla al lugar definitivo cuando alcance unos diez centímetros), esto es pues no da flores hasta el segundo año de vida. Éstas aparecen en Primavera, son pequeñas y de color blanco o apenas rosado; se reúnen en inflorescencias terminales de tipo corimbo. Su tallo aéreo tiene diferente altura según la variedad, los hay de apenas unos veinte centímetros hasta de más de un metro de alto. 

Posee hojas compuestas, pinnadas, con numerosos folíolos estrechos de bordes apenas aserrados. De su tallo subterráneo (o rizoma) de forma cilíndrica, de un color amarillo-grisáceo, nacen muchas raíces de escaso diámetro. Con todas sus partes subterráneas (raíces, rizomas y estolones) se preparan infusiones indicadas para casos de irritabilidad, problemas digestivos, flatulencias, nauseas, convulsiones, nerviosismo, alteraciones propias de la menopausia y trastornos emocionales. En caso de dolores externos, como los producidos por torceduras o calambres, se aplica en forma de compresa (paño o algodón embebido en la decocción). 

Luego de recolectadas se procede a su lavado y cepillado, tras ello se las cuelga para dejarlas secar; el olor característico aparece recién al hallarse bien secas. No es común verla ornamentando jardines debido a su aspecto rústico, pero manteniéndola bien acicalada puede llegar a verse bien. 

Precisa suelos ricos en humus, con muchos nutrientes, que estén siempre húmedos, aunque con el drenaje adecuado para prevenir anegamientos. No presenta muchas exigencias en cuanto a mantenimiento. Respecto a la luz puede ubicársela desde semisombra a sol pleno. Es resistente a las plagas, pero a veces pueden atacarla las larvas de algunas mariposas o polillas.