Se la utiliza como ornamento en los jardines. Es muy resistente y requiere pocos cuidados, sólo necesita suelos livianos, algo arenosos y con buen drenaje. Queda muy bien componiendo rocallas, en las esquinas y creciendo bajo la sombra de los árboles.
Mide alrededor de un metro de alto y lateralmente sobrepasa los sesenta centímetros. Es aconsejable rodear la base con abundante mulch.
Se reproduce por división de mata a comienzos de la primavera. Se la debe regar día por medio y en el invierno aún más espaciadamente.
Sus largos tallos aéreos son rectos, de consistencia herbácea y muy ramificados; el tallo subterráneo es tuberoso y muy extendido, con vigorosas raíces fibrosas. Las grandes hojas, de color verde oscuro y ásperas al tacto, son comúnmente trilobuladas y tienen los bordes profundamente hendidos.
Florece hacia el final del verano y continúa haciéndolo durante casi todo el otoño. Tiene flores simples amarillas que miden de uno a tres centímetros de diámetro; con ocho o nueve sépalos petaloides blancos superpuestos; posee numerosos estambres también blancos, dispuestos en círculo, con anteras desbordantes de polen amarillo.
El conjunto mide, en total, de cinco a ocho centímetros. Los tallos florales deben ser recortados luego de finalizada la floración. Es bastante resistente, no presente problemas graves ni con enfermedades ni con plagas, pero se la debe manipular con cuidado pues su savia irrita la piel.
