La Pasionaria

Recibe los nombres comunes de Pasionaria, Maracuyá, Mburucuyá o “Fruta de la pasión” una planta perenne (con excepción de la Passiflora incarnata, que es decídua), trepadora, de crecimiento rápido, cultivada comercialmente en zonas tropicales por sus frutos, que proporcionan alimento y jugo; actualmente empleada como ornamento en los jardines para cubrir verjas y paredes. 

Es originaria de América del Sur y miembro de la familia Passifloraceae, que reúne más de 400 especies. Algunas de ellas dan frutos pequeños de color púrpura y se fertilizan a sí mismas y otras, de frutos grandes y amarillos son estériles y necesitan clonación. 

El fruto es considerado diurético y tonificante, se lo emplea en ensaladas de fruta y otros postres; también para preparar mermeladas, tortas, bizcochos y helados. El jugo se comercializa tanto fresco como enlatado. Contiene vitamina A, vitamina C y potasio. Puede llegar a los 4 metros de alto. 

Sus hojas son largas, tri o penta lobuladas, de bordes serrados, alternas y pecioladas; miden entre 10 y 15 centímetros. Las flores son aromáticas, de más de 6 centímetros, las conforman 10 tépalos acompañados por numerosos filamentos blancos o de color púrpura; en el centro está el ovario con forma de cáliz que contiene un estigma flexible rodeado por 5 estambres. 

Necesita suelos fértiles y sol pleno, el riego debe ser frecuente durante su crecimiento y en invierno raleado. Se la reproduce por semillas y esquejes al comenzar la primavera. Luego de la floración se le efectúa una poda ligera. Su plaga más temida son las orugas, porque las mariposas ponen huevos por toda su superficie y mientras se alimentan pueden devastarla totalmente. También la atacan los pulgones, los ácaros y las cochinillas. 

Con las hojas frescas o secas, que contienen un alcaloide antidepresivo, se prepara una infusión contra la ansiedad, la histeria y hasta la epilepsia; también se usan las raíces con fines medicinales. Algunas de sus variedades más conocidas son: Passiflora maliformis, Passiflora ligularis, Passiflora edulis, Passiflora incarnata, Passiflora caerulea, Passiflora alata y Passiflora laurifolia. 

La Passiflora foetida es considerada como una protocarnívora, pues sus brácteas cubiertas de pelos exudan una sustancia pegajosa que atrapa a los insectos. La mayoría tiene semillas invasivas por lo que hay que controlar su propagación. Son polinizadas por las abejas carpinteras y los colibríes, que con sus largos picos logran acceder bien al néctar.