Es originaria de India, aunque hoy en día está distribuida por las regiones tropicales y subtropicales de Asia, África y Australia, dado que precisa de abundantes lluvias anuales para obtener buenas cosechas. Es resistente a plagas y enfermedades. Tiene largos tallos, con entrenudos sólidos que los mantienen erectos; suelen medir entre quince centímetros y tres metros de alto. Las láminas foliares, verdes y acuminadas, envainadoras en sus bases, pueden verse de lineares a acintadas.
Da pequeñas flores bisexuales, protegidas por glumas, que nacen reunidas en inflorescencias de tipo espiga (o panícula alargada, con los raquis huecos o ligeramente aplanados, algunas pedunculadas y otras fusionadas con el entrenudo) compuestas a su vez por espiguillas menores pareadas, con flores hermafroditas y masculinas o hermafroditas y estériles, siendo las hermafroditas (con tres estambres y dos estigmas) más cortas siempre.
No se auto polinizan, es el viento el encargado de llevar el polen de unas a otras.
Los frutos pueden ser comprimidos dorsiventralmente o bien planoconvexos; no contienen grasas pero sí almidón; el embrión es grande. Las semillas demoran de diez a veinte días en germinar. La primera cosecha se efectúa a los seis meses y hay variedades de las que se obtienen hasta cuatro recolecciones por año.
Precisa suelos con buen drenaje, ricos en materia orgánica y nitrógeno. Prefiere ubicaciones a pleno sol y altas temperaturas, de 20 a 30 grados, de no ser así se reduce notablemente la floración. Sufre mucho por el frío e incluso una simple escarcha puede matarla. Bajo cultivo vive de diez a quince años pero pasados los seis o siete años baja su rendimiento.
