Muchas se diseminaron por el sur de América, particularmente en la región patagónica y han prosperado muy bien.
Tiene forma de mata robusta y ramifica desde la base. Sus hojas compuestas están formadas por un número impar de folíolos, son alternas y pecioladas.
Las flores nacen en verano reunidas en inflorescencias; pueden ser blancas, amarillas, rosa oscuro, azul y hasta violeta.
Si se realiza una poda de pinzado, luego de la primera, se obtendrá una segunda floración. Se multiplica por semillas, con forma de esfera achatada, que están contenidas en una chaucha o vaina; sembrándolas desde el invierno hasta el verano, habiéndolas sumergido antes en agua; germinan en una o dos semanas; y también por división de las macollas cuando comienza el otoño.
Sirven para bordear jardines, como ornamento; y como alimento para los seres humanos (las semillas tienen alto valor proteínico, mucha fibra, azúcar en cantidad adecuada y minerales tales como el fósforo, el cobalto y el potasio) y animales (forraje). Necesita suelos alcalinos con buen drenaje y sol pleno, aunque se adapta a la media sombra. Precisa riego moderado que debe aumentarse durante la floración, se resiente en suelos secos y lugares con poca humedad ambiente.
Sus raíces fijan el nitrógeno al suelo y por ello sirven como fertilizantes naturales para tierras con mucho desgaste. Algunas especies contienen componentes que resultan tóxicos para el ser humano. Las principales variedades decorativas son: Chandelier, My Castle, Noblemaiden, The Châtelaine y The Governor. Hay que revisarlas con frecuencia porque son bastante susceptibles al ataque de hongos y virus.
