La Flor de cera

Conocemos por los nombres comunes de “Flor de cera” o “Amarra bollos” a un árbol perennifolio endémico de la zona de Los Andes colombianos, donde se lo encuentra entre los mil novecientos y los tres mil metros de altitud; su nombre científico es Meriania nobilis y pertenece a la familia Melastomataceae. Se lo emplea como ornamento en parques y jardines. 

Crece lentamente pero puede llegar a los quince metros de alto; vive unos treinta y cinco años. El tronco es delgado y no supera los treinta centímetros de diámetro, lo recubre una corteza gris que se descascara con facilidad dejando ver la capa interna amarronada. Necesita mucha humedad y ubicaciones que vayan de pleno sol a media sombra. 

La copa es de amplitud media y su forma es bastante irregular; las ramas son de sección cuadrangular. Posee un abundante follaje. Las hojas son grandes, simples, pecioladas, con nervaduras paralelas y aspecto coriáceo; la cara superior es de color verde oscuro y púrpura la inferior; tienen forma elíptica y se disponen de manera opuesta en las ramas. Miden de veinte a treinta centímetros de largo por alrededor de doce de ancho. 

Da bellas flores que aparecen reunidas en inflorescencias terminales de tipo panícula. Poseen cinco pétalos de ovales a acorazonados, con textura cerúlea, que van cambiando su tonalidad de rosa a púrpura. Los filamentos de los estambres son magenta, o morados, y tienen anteras amarillas. Como es una especie melífera la visitan mucho las abejas. El cáliz es persistente y queda adherido a los frutos capsulares.