Le agradan las ubicaciones que van de sol pleno a media sombra y necesita suelos con un muy buen drenaje; el riego debe ser regular pero moderado. No tolera el frío intenso ni los vientos fuertes. Sus hojas pecioladas, de color verde oscuro, forma elíptica o lanceolada y aspecto coriáceo, con bordes de finamente serrados a enteros, miden hasta quince centímetros de largo por unos cinco de ancho; nacen de manera opuesta en las ramas. Admite podas de limpieza y forma.
Florece a fines del verano. Sus minúsculas y aromáticas flores de cuatro pétalos (blanco-crema, amarillos o anaranjados) tienen un diámetro de medio centímetro y están protegidas por brácteas ovales; aparecen reunidas en racimos axilares.
Los frutos son drupas oscuras y elipsoidales, de entre uno y dos centímetros, que contienen una sola semilla en su interior, a las cuales les lleva medio año madurar; se lo multiplica a través de ellas, aunque tardan bastante en germinar, y también mediante esquejes de madera blanda.
Con las flores se preparan té, mermeladas y licores.
Dentro del marco de la medicina no tradicional se le confieren propiedades neuro protectoras, anti oxidantes y se dice que regulariza los períodos menstruales, ayudando también con los problemas que puede traer aparejados la menopausia.
