Es cultivado por su alto valor comercial; de él se extrae un aceite aromático con muchas propiedades que aprovechan varias industrias, como la de la Cosmética y la de la Perfumería. Se usan también su madera y sus frutos, aunque ha bajado grandemente la exportación, de cincuenta mil toneladas en el siglo pasado a dos mil en la actualidad debido a que se están empleando mayor cantidad de tierras para cultivar trigo.
Sus hojas son verdes y cortamente pecioladas, con aspecto coriáceo; tienen forma de oval a lanceolada y se disponen de manera opuesta en las ramas, las cuales poseen una corteza lisa de tono grisáceo. Miden seis centímetros de largo por tres de ancho. Todo el follaje de la copa es bastante ralo.
Da flores hermafroditas que nacen reunidas en inflorescencias terminales de tipo espiga; son pequeñas, bisexuales y con tépalos de color rojizo. Emanan olor a carroña y son nectaríferas, atrayendo así a una amplia gama de insectos polinizadores. El perianto lo conforman cuatro segmentos carnosos, cada uno con una tupida pubescencia detrás de los estambres de cortos filamentos; el ovario es ínfero y el estigma bilobulado.
Los frutos son drupas esféricas, de tres a cuatro centímetros de diámetro, que al madurar toman color naranja; su semilla, al igual que la de las nueces, es comestible y rica en proteínas. Para verlas germinar es necesario tener paciencia pues deben darse las condiciones ideales de temperatura y humedad para que comience el proceso.
Una vez germinadas deben colocarse cerca de plantas de su misma especie, o de otras que le sean afines, pues el Sándalo australiano es hemi parásito y a través de sus raíces toma nutrientes de otros árboles; en las plantaciones el más usado con este fin es la Acacia acuminata, también le agradan los eucaliptos y las casuarinas.
