Prefiere ubicaciones a pleno sol y crece tanto sobre dunas costeras como en prados secos y arenosos más hacia el interior. Alcanza el medio metro de alto. Sus tallos, cubiertos por una fina pilosidad, pueden ser tanto erectos como decumbentes. Posee hojas alternas compuestas por tres folíolos de color verde claro, con el borde serrado y forma de oval a elíptica, que tienen estípulas soldadas a sus pecíolos.
En primavera da flores zigomorfas hermafroditas (papilionadas, similares en apariencia a las de todas las fabáceas) que aparecen reunidas en inflorescencias terminales de tipo racimo; la corola es más larga que el cáliz pubescente; el estandarte es de color rosa o lila (muchas veces con líneas difusas violetas o moradas) y las alas y la quilla son blancas. Pueden contar con pedicelos muy cortos o ser directamente ser sentadas.
Las protegen brácteas unifoliadas.
El androceo está compuesto por unos diez estambres soldados por sus bases. El gineceo es monocarpelar y el estilo cilíndrico. El fruto es una legumbre de alrededor de medio centímetro, tiene forma ovoide, pico recurvo y conserva el cáliz que es persistente. Contiene tres o cuatro semillas reniformes, de cerca de un milímetro y medio, color pardo-rojizo, que germinan con facilidad.
