El Trébol rojo

Damos el nombre común de Trébol rojo a una planta perenne, de consistencia herbácea, originaria de Europa (que hoy en día está distribuida por todo el planeta), que forma parte de la familia Fabaceae. Recibe el nombre científico de Trifolium pratense L. Se la cultiva principalmente como forrajera, las variedades más altas para ser segadas y las de bajo porte para pastoreo. 

Sus tallos erectos pueden alcanzar hasta un metro de alto. Posee una raíz pivotante de la que surgen numerosas raicillas secundarias; en relación con la alfalfa ésta tiene menor volumen de reservas y hay que esperar hasta que las recupere luego de cada período de pastoreo. También cuenta con menor valor proteico pero sí brinda una mayor digestibilidad al ganado. 

Sus hojas, sostenidas por largos pecíolos, están compuestas por tres folíolos ovales de color verde oscuro que muestran una media luna más clara hacia la mitad de su largo. Se disponen de manera alterna. Da pequeñas flores rosadas que aparecen reunidas en inflorescencias globosas, de entre dos y tres centímetros de diámetro. El cáliz verde claro está conformado por cinco sépalos pubescentes soldados, con un diente linear cada uno en la parte superior. En la corola los cinco pétalos también están soldados. 

Los frutos son legumbres indehiscentes ovoideas con una sola semilla en su interior. Si se siembra a comienzos de otoño ya puede aprovecharse a finales del mismo, pero si se lo hace en primavera habrá que esperar hasta el otoño siguiente para que dé un buen rendimiento. Prefiere las bajas temperaturas a las altas, y detiene su crecimiento cuando éstas ascienden mucho. 

Precisa abundante humedad ambiente, pero los riegos deben ser moderados porque no le agrada el encharcamiento del terreno, tampoco las sequías prolongadas. Es muy susceptible al ataque de hongos, los cuales le provocan la muerte y es poco resistente a enfermedades como el Oidio y la Roya que afectan su follaje.