Tiene grandes hojas ovales, pecioladas, con el borde ligeramente serrado, de unos dieciocho centímetros de longitud, poseen el frente glabro y con aspecto coriáceo, mientras que por el revés son más claras y pubescentes; nacen formando grupos en las puntas de las ramas.
Da llamativas flores color rosa, naranja o rojo que se reúnen en inflorescencias de tipo racimo que llegan a los treinta centímetros de largo; la polinización es efectuada por las abejas y los murciélagos.
Los frutos tienen forma esférica y exterior leñoso, rondan los veinte centímetros de diámetro, de su pulpa blanquecina emana un olor desagradable (dentro del marco de la medicina no tradicional se la aplica externamente sobre la piel, porque se le atribuyen propiedades anti fúngicas y anti microbianas).
Podemos reproducirlo mediante semillas (aunque éstas son bastante delicadas, tardan mucho en secarse y no toleran las bajas temperaturas) pero la germinación no es sencilla, debido a ello es que está incluido en la lista de especies amenazadas. Precisa suelos mixtos con buen drenaje y exposición de total a parcial a la luz solar.
Al igual que sucede con los cocos estos frutos caen de la planta imprevistamente y son lo bastante pesados como para lastimar a alguien desprevenido. Con su cáscara se confeccionan recipientes y utensilios de uso diario. Da una madera clara muy útil para fabricar muebles y también para la industria de la construcción.
