El Delphinium

Se conoce como Delphinium a una planta perenne rizomatosa, cultivada como anual, que forma parte de la familia de las Ranunculáceas (la misma comprende más de 300 especies originarias del hemisferio norte), se caracteriza por precisar mucha alimentación, suelos ricos y fertilizantes adecuados. Crece espontáneamente en los claros de los bosques europeos y suele medir entre 1 y 2 m. de alto. 

Sus hojas se distribuyen de manera alterna y pueden ser tanto palmeadas como lobuladas. Se la propaga mediante semillas que colocaremos en un recipiente conteniendo vermiculita algo húmeda, apenas un poco cubiertas y en dos o tres semanas ya habrán germinado. Podremos trasplantarlas cuando tengan sus hojas definitivas a una ubicación bien soleada. 

También podemos sembrarlas directamente en el jardín cuando haya pasado el peligro de las heladas. Por el método de siembra las plantas no darán flor hasta su segundo año de vida, pero también se pueden dividir ejemplares sanos y robustos a partir de los rizomas, aunque para ello hay que contar con el equipo de jardinería necesario y por eso no se lo recomienda a principiantes. 

Florece durante todo el verano y parte del otoño. Para una buena floración necesita abundante luz solar. Conviene sostenerlas con estacas pues sus tallos son muy altos y por ello es que hay que evitar también ubicarlas en lugares ventosos. Da excelentes flores de corte y las espigas, que portan siempre entre 14 y 20 capullos, siguen en buen estado hasta dos semanas después de cortadas. Las hay en color azul, lavanda, rosa, salmón, amarillo y blanco, todas con el centro más oscuro. Algunas variedades producen flores dobles. 

Toda la planta es venenosa, por lo que hay que mantener a niños y mascotas alejados de ella. Como todas las rizomatosas puede contraer hongos y eso lleva a la destrucción, no se debe escatimar el uso de fungicidas. Hay una variedad híbrida, bautizada como Mid-Century, que es resistente a esta plaga. Si algún insecto apareciera basta con utilizar un repelente común, pero se la debe proteger de caracoles y babosas que son atraídos por el abundante y tierno follaje.