Se la emplea como ornamento en los jardines.
Posee hojas verdes con el borde marcadamente dentado y forma de triangular a ovalada. Las flores son bilabiadas, vistosas y muy aromáticas; generalmente blancas con pequeñas motas de color rosa o púrpura pálido; aparecen a finales de la primavera y continúan haciéndolo hasta ya bien entrado el otoño.
Esta planta produce un terpeno denominado nepetalactone, constituyente principal del aceite esencial que se extrae de ella mediante el proceso de destilación. Tolera bien los períodos de sequía y repele a varios tipos de insectos, entre ellos a las moscas, cucarachas, termitas y mosquitos; aunque atrae con su compuesto específico, el conocido “iridodial”, a otros como las crisopas que la ayudan a librarse de pulgones y ácaros.
Dentro del marco de la medicina no tradicional se la emplea contra varias dolencias. Con sus hojas se prepara un té de hierbas y también se la emplea como condimento en algunas platos culinarios. Se dice que el humo que produce, al ser aspirado, provoca relajación. Aplicada externamente calma las afecciones de la piel, tales como eczemas y dermatitis.
Su nombre común hace referencia a la fuerte atracción que los felinos sienten por ella, no solo las especies domésticas sino hasta los de gran porte, como tigres y leopardos; ruedan sobre las hojas que caen de la planta, las huelen, las lamen y hasta las mastican; si lo hacen en exceso les provoca o bien somnolencia o bien ansiedad, por lo que puede resultar peligroso para ellos; ese estado alterado suele durarles entre cinco y quince minutos.
