La Belladonna

Conocemos comúnmente como Belladonna, y por el nombre científico de Atropa belladona a un arbusto perenne de bajo porte, que forma parte de la familia Solanaceae, ya descripto por Linneus en el año 1753 en su “Species Plantarum”. Recibe su primer nombre de una de las tres Parcas, Atropos, que era la encargada de cortar la vida, porque en dosis altas esta planta provoca la muerte. Su segundo nombre le fue dado por el uso cosmético que tenía, que permite que las pupilas se dilaten para resaltar más la belleza de la mirada femenina. 

Las sustancias alcaloides tóxicas atropina, hiosciamina y escopolamina que contiene producen efectos nocivos en el organismo humano si son consumidas sin control médico. Ingeridas en baja cantidad pueden resultar beneficiosas en el tratamiento de varias enfermedades, por su gran poder analgésico. Su principio activo, la llamada “atropina”, es el ingrediente principal de muchos medicamentos. 

Ronda los dos metros de alto. Tiene grandes hojas ovales, con las nervaduras muy marcadas, que pueden medir hasta quince centímetros. Da flores acampanadas color púrpura que nacen en primavera y continúan hasta bien entrado el verano, aunque con un perfume no muy agradable; una importante corona de sépalos de color verde claro las rodea. 

Los frutos son bayas redondeadas, pequeñas y muy oscuras, su aspecto llamativo los vuelve muy peligrosos donde crece en estado silvestre pues pueden ser comidos sin conocimiento del grave daño que causan. Le agradan las ubicaciones con sombra y los suelos húmedos con abundante abono orgánico. Se reproduce por semillas pero cuesta bastante, y también por esquejes que demandan paciencia pues no enraízan con facilidad. 

Se utilizan todas sus partes; la recolección de hojas y raíces se efectúa hacia fines del estío, de plantas que tengan más de dos años; se dejan secar en lugares con buena ventilación y ambiente seco y luego con ellas se preparan extractos, soluciones, tintes y demás. 

 Cualquier persona que sea alérgica a alguna otra de las plantas de la familia de las solanáceas como ser papas, pimientos y berenjenas va a tener reacciones más fuertes con preparados que contengan Belladonna. La ingestión de tan sólo unos pocos frutos por equivocación trae aparejada la muerte. Y aún con pequeñas dosis, prolongadas en el tiempo, se producen manifestaciones alérgicas.