Posee un tallo subterráneo, o rizoma, de pequeñas proporciones (cuatro por dos centímetros aproximadamente), con una red de raíces fibrosas finas, poco profundas y provistas de micorrizas (de las cuales es huésped en una relación simbiótica); los tallos aéreos son erectos, delgados y huecos. Las hojas son acintadas, glabras, envainadoras en la base y miden unos treinta centímetros de largo.
Da diminutas flores que se auto fecundan, aunque también admiten la polinización cruzada que ayuda a mejorar la especie, obteniéndose bajo cultivo variedades que los animales digieren mejor al serles suministradas como forraje; nacen reunidas en una inflorescencia terminal de tipo espiga de alrededor de veinticinco centímetros, que está formada por entre cinco y veinte espiguillas menores con glumas lanceoladas.
Se reproduce mediante semillas que tardan ocho días en germinar, dando plántulas vigorosas que se establecen rápidamente, o por división de rizomas.
Le agradan los suelos francos o arenosos. No soporta sequías prolongadas. Mayormente se lo emplea para estabilizar áreas que han sufrido una erosión intensa y para recuperar terrenos en los que hubo actividad minera; para ser utilizada como forraje hay que cosecharla antes de que tenga semillas, luego su sabor deja de ser agradable.
