Ronda los tres metros de alto y se adapta bien a distintos tipos de suelo, aunque prefiere los arenosos y los calcáreos.
Sus hojas verdes palmeadas, divididas en cerca de treinta lóbulos rígidos, lanceolados, fibrosos y provistos de una espina en el ápice, se disponen en el tronco en forma de corona y llegan a medir hasta un metro y medio de largo. Están sostenidas por fuertes pecíolos que tienen el margen dentado.
En primavera nacen sus pequeñas flores bisexuales, suavemente perfumadas y de color crema (conformadas por tres sépalos, tres pétalos imbricados, tres pistilos con tres óvulos de los cuales sólo uno se transformará en fruto y seis estambres con anteras dorsifijas) dispuestas en inflorescencias axilares de tipo panícula ascendente. Los frutos son drupas globosas comestibles de unos dos centímetros de diámetro; en su interior hay una sola semilla ovoide de piel lisa y oscura, con endosperma homogéneo y un embrión basal.
Es considerada una planta medicinal pues ayuda a pacientes con mal funcionamiento de próstata, cálculos en los riñones y cistitis gracias a sus propiedades diuréticas, descongestivas y anti inflamatorias del tracto urinario. Los nativos de las zonas en las que crece empleaban sus frutos como reconstituyentes, para fortificar el organismo. Del resto de la planta extraían también aceite y fibras.
