Es muy resistente y se adapta bien a diferentes tipos de suelo, incluso a los arcillosos, pero prefiere los rocosos y arenosos con muy buen drenaje, crece desde el nivel del mar hasta los dos mil metros de altitud; tolera bien las temperaturas extremas.
Sus hojas basales se disponen en forma de roseta; las superiores están formadas por delgados folíolos con los márgenes profundamente hendidos y se disponen indistintamente de manera alterna u opuesta. En primavera y verano da pequeñas flores con cinco pétalos blancos o de color azul claro que, en grupos de alrededor de cincuenta, se reúnen en inflorescencias terminales de tipo cima globosa.
Se las emplea como flor de corte para alegrar el interior de las viviendas; sus finos estambres sostienen anteras que rebosan de polen también blanco o celeste, lo cual representa un gran atractivo para las mariposas y las abejas, que junto con otros variados insectos son quienes llevan a cabo la polinización.
Los frutos son cápsulas ovoides triloculares, recubiertas por una suave vellosidad; contienen una semilla amarronada en cada lóculo. Se reproduce con mucha facilidad mediante ellas (sin necesidad de tratamientos previos) en otoño y primavera, aunque germina más rápido cuando recibe las lluvias otoñales. Necesita ubicaciones con sol pleno.
