Sus tallos erectos (algunas veces decumbentes), de pubescentes a hirsutos, miden cerca de veinticinco centímetros de alto y crecen formando densas matas. Cuenta con pequeñas hojas verde-grisáceas, sésiles, con márgenes enteros y forma elíptica, de un centímetro de longitud, también cubiertas por una fina pubescencia, que se distribuyen de manera alterna.
Florece desde bien entrada la primavera hasta el otoño. Las flores surgen en la parte más alta de los tallos sostenidas por cortos pedúnculos; tienen la corola formada por cinco pétalos blancos acuminados y al cáliz lo conforman otros tantos sépalos verdes; completan el conjunto dos estambres y dos estilos. Los frutos son uniloculares y conservan aún después de madurar, como característica, parte del aparato reproductor.
Contienen muchas semillas dicotiledóneas pero sólo una por fruto es viable.
Aunque es una especie acostumbrada a los suelos arenosos se adapta también a los de composición alcalina, así es como se la encuentra hoy en día distribuida por diferentes lugares del planeta; le gustan las ubicaciones con sol pleno y no precisa mucho riego para subsistir. Es bueno recordar que fuera de su hábitat natural puede tornarse invasiva.
