Su follaje es deciduo. Tiene largas hojas verdes y lanceoladas, que surgen directamente del bulbo (que es comestible y muy nutritivo ya sea hervido, asado o transformado en harina tras dejarlo secar) formando una roseta basal. Los bulbos tienen un sabor parecido al de las batatas pero producen flatulencias si se los ingiere en elevadas cantidades o con poca cocción.
Los tallos miden entre treinta y sesenta centímetros de alto.
Hacia finales de la primavera da hermosas flores hermafroditas azules, provistas de seis pétalos ovales y seis estambres (insertos en sus bases) con anteras dorsifijas repletas de polen dorado, que se reúnen en inflorescencias terminales de tipo espiga. Los frutos son cápsulas que se vuelven dehiscentes al madurar.
Hay varias sub especies que crecen silvestres en distintas regiones y por ello es que difieren en algunas características, pero la Camassia quamash sub especie Quamash es la más difundida y la que engalana hoy los muchos jardines en los que se la cultiva como ornamento.
Para propagarla se emplean las semillas o bien se procede a la división de mata en el otoño luego de que las hojas se marchitan. Le agradan los suelos ricos en humus y con buen drenaje; la ubicación puede ir desde pleno sol hasta una media sombra y el riego debe ser regular, evitando los anegamientos.
