El Abedul de Erman

El árbol caducifolio al que llamamos comúnmente Abedul de Erman está registrado científicamente como Betula ermanii, es originario del este asiático, ronda los veinte metros de alto y pertenece a la familia Betulaceae. Podemos hallarlo entre los mil y los mil setecientos metros de altitud formado bosques puros o también mezclado con coníferas. 

Su madera, que es fuerte y densa se utiliza en la construcción y en carpintería. Posee una corteza clara que se descascara con facilidad, por ello se la ve colgando en láminas del tronco y las ramas; en estas últimas es glabra y marrón-rojiza; en cambio en las ramillas pubescentes su tono es marrón-verdoso; todas presentan glándulas resinosas. 

Los brotes nuevos nacen protegidos por escamas que están recubiertas de una sedosa vellosidad. Tiene hojas verdes anchas, ovales y acuminadas, que están sostenidas por cortos pecíolos, cuentan con un margen desigualmente serrado y su aspecto es coriáceo; la nerviación es bastante más clara. Miden unos ocho centímetros de longitud y amarillean en el otoño antes de caer. 

En primavera y verano aparecen las flores masculinas, junto con las primeras hojas, reunidas en un amento pendular y las femeninas (protegidas por brácteas) nucleadas en una inflorescencia de oval a oblonga de tres centímetros de largo por uno y medio de ancho, sostenida por un oscuro pedúnculo de apenas cinco milímetros. Los frutos son similares a las nueces y las semillas muestran un ala membranosa. 

Podemos propagarlo mediante esquejes de madera blanda. Se adapta a distintos tipos de suelo, aún sin importar su Ph, siempre que no les falte buen drenaje. En cuanto a las ubicaciones prefiere estar a sol pleno, pero con sombra parcial también prospera. Vive entre veinte y cincuenta años.