Su madera, que es fuerte y densa se utiliza en la construcción y en carpintería.
Posee una corteza clara que se descascara con facilidad, por ello se la ve colgando en láminas del tronco y las ramas; en estas últimas es glabra y marrón-rojiza; en cambio en las ramillas pubescentes su tono es marrón-verdoso; todas presentan glándulas resinosas.
Los brotes nuevos nacen protegidos por escamas que están recubiertas de una sedosa vellosidad.
Tiene hojas verdes anchas, ovales y acuminadas, que están sostenidas por cortos pecíolos, cuentan con un margen desigualmente serrado y su aspecto es coriáceo; la nerviación es bastante más clara. Miden unos ocho centímetros de longitud y amarillean en el otoño antes de caer.
En primavera y verano aparecen las flores masculinas, junto con las primeras hojas, reunidas en un amento pendular y las femeninas (protegidas por brácteas) nucleadas en una inflorescencia de oval a oblonga de tres centímetros de largo por uno y medio de ancho, sostenida por un oscuro pedúnculo de apenas cinco milímetros. Los frutos son similares a las nueces y las semillas muestran un ala membranosa.
Podemos propagarlo mediante esquejes de madera blanda. Se adapta a distintos tipos de suelo, aún sin importar su Ph, siempre que no les falte buen drenaje. En cuanto a las ubicaciones prefiere estar a sol pleno, pero con sombra parcial también prospera. Vive entre veinte y cincuenta años.
