Su corteza presenta tonalidades grises, marrones y violáceas. Se lo halla distribuido por todo el este de Asia, llegando por el oeste hasta Pakistán y algunas zonas de África, alcanzando una altitud de mil doscientos metros sobre el nivel del mar. Se lo utiliza como ornamento en los jardines por lo distintivo de su floración.
Posee grandes hojas acuminadas, de forma oval, base redondeada y nervaduras muy marcadas que miden unos quince centímetros de largo por seis de ancho; con los márgenes desde enteros a lobulados palmeados y pecíolos pubescentes; se ubican de manera alterna en las ramas.
Da pequeñas flores de un centímetro de diámetro que cuentan con un suave perfume dulzón y abundante pubescencia en su interior, las sostiene un corto pedicelo; están protegidas por brácteas y aparecen reunidas en número de tres a quince en inflorescencias axilares de tipo cima.
El cáliz es tubular y los sépalos tienen un borde terminado en cinco diminutos dientes; la corola está formada por seis pétalos de color blanco crema o amarillo muy claro, de forma linear a oblonga; poseen seis estambres con cortos filamentos.
El ovario es globoso y los frutos, o drupas, son carnosos y de color púrpura o azul, conservan los restos del cáliz que es persistente.
Le agradan las ubicaciones donde recibe desde sol pleno hasta media sombra; resiste bien las bajas temperaturas. Podemos multiplicarlo mediante semillas o por esquejes semileñosos. Dentro del marco de la medicina no tradicional se le atribuyen propiedades carminativas, activadoras de la circulación, anti reumáticas y cicatrizantes.
