De su pie leñoso nacen múltiples ramificaciones, de color verde amarillento o verde-grisáceo, que alcanzan hasta un metro de largo, cubiertas por una fina vellosidad cuando jóvenes que desaparece con el paso del tiempo; poseen nudos cada cuatro centímetros aproximadamente.
Las hojas verdes pubescentes (que nacen en dichos nudos), simples y de borde entero, con forma de oval a elíptica, a veces pecioladas y otras no, se distribuyen de manera opuesta, miden unos cinco por entre dos y dos y medio centímetros de ancho.
Esta especie (hemiparásita en raíces o ramas) vive sobre los árboles de los que extrae el agua y los minerales que precisa, pero puede por sí misma realizar fotosíntesis y almacenar clorofila. Florece durante el verano y es dioica, por lo que encontramos individuos de distinto sexo en inflorescencias diferenciadas (las masculinas formadas por entre 25 y 30 flores y las femeninas por entre diez y quince), ambas agrupadas en alargados racimos.
Los frutos son bayas esféricas, blancas o de color rosa pálido, que no sobrepasan al medio centímetro de diámetro. Toda la planta puede producir dermatitis si hay un contacto prolongado, por lo que conviene utilizar guantes al manipularla.
