El Omoto

Conocemos por el nombre popular de Omoto a una planta perennifolia, rizomatosa y de consistencia herbácea, originaria del este asiático donde crece en los bosques debajo de los árboles. Su nombre científico es Rohdea japónica u Orontium japonicum, y forma parte de la familia Asparagaceae, En idioma Inglés se la denomina “Japan sacred lily”, o “Lirio sagrado japonés”. 

Mide entre treinta y cincuenta centímetros de alto. Se la utiliza como ornamento en los jardines y se adapta bien al cultivo en tiestos o macetas. Su tallo subterráneo o rizoma cuenta con raíces fibrosas; de él nacen largas hojas, verdes y lanceoladas, con el vértice acuminado, algunas veces con el margen más claro (variegadas). 

En primavera da hermosas flores hermafroditas de tono amarillento, las protegen brácteas ovales y se agrupan en una apretada espiga de cinco centímetros de largo sostenida por un corto pero grueso y fuerte pedúnculo. Los frutos son bayas globosas rojizas que permanecen en la planta hasta bien entrado el invierno. 

Se adapta a diferentes tipos de suelo mientras tengan buen drenaje; precisa ubicaciones con bastante sombra dado que la luz solar directa le afecta mucho; resiste bien el frío, incluso las heladas; el riego debe ser regular, sin anegar el sustrato. Las podas serán de embellecimiento, quitando hojas dañadas y restos de antiguas floraciones. 

Podemos multiplicarla mediante semillas o por división de matas. Es muy resistente y no requiere mayores cuidados, salvo un abonado cada dos años y el agregado de algún fertilizante antes de comenzar la floración. Dentro del marco de la medicina no tradicional se la emplea desde tiempos remotos como diurético y se considera que trae buena fortuna al hogar.