Actualmente se la considera especie protegida por estar en peligro de extinción debido a la destrucción de su hábitat; para intentar salvarlas se mantienen y revigorizan poblaciones ya existentes para luego ver de propagarlas y desarrollar otras.
Florece en verano; da bellas flores, de color amarillo oro o anaranjadas, que nacen agrupadas (entre diez y cincuenta de ellas) en una inflorescencia terminal de tipo racimo de unos veinte centímetros de largo; en ellas el labio inferior o quilla es muy llamativo por tener los bordes desflecados (o ciliados, como lo indica su epíteto científico), semejando una pluma.
Es también característico su tubo nectarífero alargado de dos centímetros y medio de largo. La polinización es cruzada y la efectúan mariposas que se alimentan de ese néctar, particularmente las de la clase Swallowtails o “Colas de golondrina”; también las visitan mariposas nocturnas o polillas. Los frutos son capsulares.
Posee dos o cuatro largas hojas basales, que nacen de su tallo subterráneo, un tubérculo carnoso ovoide de cuatro centímetros de diámetro. Son anchas y lanceoladas, y van reduciendo su tamaño hacia lo alto de la vara floral, llegando a confundirse con las brácteas. Sus numerosas raíces cilíndricas cuentan con micorrizas. Se adapta a diferentes tipos de suelos pero siempre con pH ácido. No le agradan las heladas.









