La Palmera datilera

Damos el nombre común de Palmera datilera, o Palmera real, y el nombre científico de Phoenix dactylifera, a una palmera perteneciente a la familia Aracaceae. Es originaria de África y Asia y se la reconoce mundialmente por su fruto: El dátil. Ya la cultivaban hace seis mil años en la región de la Mesopotamia asiática debido a su gran importancia económica, ya que todas sus partes son aprovechables. 

Vive alrededor de trescientos años, pudiendo alcanzar veinte metros de alto con un tronco de hasta cuarenta centímetros de ancho. Ese largo tronco luce las cicatrices dejadas por las hojas al caer durante su crecimiento. Esas grandes hojas pinnadas alcanzan varios metros de longitud, tienen folíolos claros y acuminados de casi medio metro de largo, con ellos entrelazados (secados mediante un proceso especial) se fabrican palmas. 

Florece en la primavera. Es una planta dioica con flores femeninas de color amarillo (que tienen ovarios con tres divisiones de las que sólo una madura dando origen a un solo fruto) y flores masculinas provistas de seis estambres en tono crema; aparecen reunidas en sendas inflorescencias racimosas sostenidas por largos y gruesos pedúnculos. 

El fruto es ovoide, mide entre tres y nueve centímetros de largo, posee una piel de color naranja y su suculenta pulpa es de sabor dulzón, tiene un hueso (o carozo) muy duro con una incisión que lo recorre longitudinalmente. 

Se la puede reproducir mediante semillas que tardan hasta dos meses en germinar y se adapta a todo tipo de terrenos que tengan buen drenaje; prefiere la cercanía de la costa marítima donde resiste bien los vientos. Le agradan las ubicaciones a pleno sol pero soporta bien las bajas temperaturas. El riego debe ser moderado al igual que el abono que le administremos. 

Por su estilizado y grácil aspecto se la emplea como ornamento, ya sea como ejemplar único, en grupos o alineadas para demarcar espacios. La ingesta de los dátiles aporta a nuestra dieta carbohidratos, fibra, proteínas, agua y vitamina C. Son una gran fuente de tanino, el cual utiliza la industria farmacéutica. Dentro del marco de la medicina no tradicional se segura que a través de infusiones son buenos para menguar las molestias de catarros y otros problemas bronquiales, como así también para bajar la fiebre.